elimparcial.cibeles.net
ic_facebookic_twitteric_google

FERIA DE SAN ISIDRO

El mexicano Luis David consigue una sola oreja de un gran toro de Domecq

El diestro mexicano Luis David da un pase a su segundo toro 'Peleador',
Ampliar
El diestro mexicano Luis David da un pase a su segundo toro "Peleador", (Foto: Efe)
jueves 17 de mayo de 2018, 22:44h

No faltó entrega, pero sí temple en los muletazos del mexicano.

El diestro mexicano Lus David paseó la única oreja concedida en la décima corrida de la feria de San Isidro, obtenida de un bravo astado de pelo jabonero de la divisa de Juan Pedro Domecq y que contará como uno de los muchos buenos toros que ya van lidiados en el serial madrileño.

Esa solitaria oreja se antojó escaso premio no tanto a su voluntarioso trabajo sino en comparación con el aún mayor que el toro le puso en bandeja con la calidad, repetición y largo recorrido de sus embestidas, merecedoras de un toreo de más calado, hondura y reposo que el que encontraron en las manos del joven azteca.

"Ombú", como se llamaba el ejemplar de Juan Pedro, lució su llamativo pelo jabonero, casi albahío de tan clara tonalidad, y las más finas y mejores hechuras de una corrida de excesivo volumen que, probablemente por eso, se desfondó pronto durante la lidia.

Pero no sucedió así con este tercero de la tarde, que fue también el de menos alzada y que rompió a embestir con vibración y entrega desde que Luis David le abrió con unos ajustados estatuarios una larga faena que el animal aguantó con idéntica entrega y fuerza en sus acometidas.

Fue así como el animal puso gran parte de la emoción que tuvo el trasteo, con el matador aprovechando las inercias de las infatigables arrancadas, que ligó a tambor batiente, pero, por falta de verdadero mando, sin que, entre tanto movimiento continuo, llegara a reducir la velocidad del animal.

No faltó entrega, pues, pero sí temple en los muletazos del mexicano, sin que ello fuera óbice para que el público se calentara con la emoción del conjunto y le pidiera finalmente, tras verle como se volcó en la estocada, esa oreja que supo a poco.

Por contra, a Luis David le correspondió también el peor toro de la corrida, un sexto temperamental y áspero que apenas se desplazó y con el que, a punto de ser desbordado, se justificó bullidor y afanoso para no perder enteros en la valoración.

El resto del voluminoso encierro de Juan Pedro Domecq adoleció de raza y de fondo, por manejables que resultaran algunos toros. El veterano Finito de Córdoba dejó ver, sin que apenas se le valorara, ese reposo natural que da la maestría y la limpia sencillez del toreo más clásico y de buen trazo, ante un lote que redujo la emoción a la nada.

Por su parte, al valenciano Román se le notó espeso de ideas y recursos para encontrar el acople con un segundo que tuvo fuertes acometidas antes de rajarse y un quinto al que, muy caído de culata, le costó emplearse a la inconcreta muleta de uno de los toreros que, con tres paseíllos, se anunciaba como base de la feria. Ya solo le queda una última "oportunidad" con la corrida de Miura...
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.