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ENSAYO

Tom Burns Marañón: Entre el ruido y la furia. El fracaso del bipartidismo en España

domingo 20 de mayo de 2018, 18:14h
Tom Burns Marañón: Entre el ruido y la furia. El fracaso del bipartidismo en España

Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2018. 256 páginas. 20, 90 €. Libro electrónico: 13,99 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar

Tom Burns Marañón nos ofrece una obra que radiografía la actual coyuntura política española de manera impecable. Fino observador de la realidad social, combina dos de las disciplinas que ha practicado durante su dilatada trayectoria profesional. Por un lado la Historia, lo que le permite establecer comparaciones con otros periodos, no muy remotos en el tiempo, de nuestro país. Por otro lado el periodismo, lo que se traduce en una narración cuyo mensaje llega fácilmente al lector, además de resultar sincero y valiente puesto que reivindica instituciones (la Corona) y etapas (la Transición) demagógicamente impugnadas por la “nueva política”. Al respecto sostiene que “los rebeldes de 1974 querían democratizar España, y los indignados de 2014 querían radicalizar la democracia” (p. 185).

El autor insiste en una idea fundamental a lo largo de la obra: el bipartidismo en España transita por una fase terminal. A partir de ahí, indaga en las razones de ello, susceptibles de simplificarse en dos conceptos: inmovilismo (Partido Popular) y radicalismo (PSOE). Esta afirmación general se proyecta en algunos rostros visibles (Rodríguez Zapatero, Pedro Sánchez y Mariano Rajoy) que han perseguido el interés partidista en detrimento del de la nación en su conjunto. El lamentable espectáculo brindado tras las elecciones generales de 2015 así lo corrobora.

Burns rechaza cualquier cortoplacismo u oportunismo a la hora exponer sus puntos de vista. De hecho, subraya en varias partes de la obra que el declive de socialistas y populares no es algo puntual, susceptible de limitarse a los comicios de 2015 y 2016. Por el contrario, el hundimiento del bipartidismo tiene raíces más profundas. Ahí entran en juego, como variables explicativas, el revisionismo mesiánico no exento de sectarismo impulsado por Rodríguez Zapatero durante sus dos legislaturas, manifestado aquél en la “recuperación” de una visión parcial, y por tanto sesgada, de la Guerra Civil. Obviamente, de esta forma de proceder se derivó la exclusión de una parte de la sociedad.

Asimismo, Rodríguez Zapatero hizo del buenismo su modus vivendi y operandi, lo que deterioró la imagen de España en el exterior, dejando como legado “un país crispado y desencantado, revanchista y desconfiado, peligrosamente endeudado y con la cuarta parte de su población desocupada” (p. 92). Esta herencia envenenada también trató de capitalizarla Pedro Sánchez, sin embargo la instrumentalizó una fuerza advenediza como Podemos, de tal manera que se produjo una “mudanza de simpatizantes y militantes del PSOE, sobre todo de los hijos y de los nietos de los forofos de Felipe González, hacia las filas del intruso partido del populismo antisistema” (págs.48-49).

En cuanto al PP, su derrumbe se debió esencialmente al inmovilismo impulsado tras la derrota electoral de 2008. Como subraya Tom Burns, la mayoría absoluta de 2011 no llevó a la dirección de los populares hacia un debate centrado en las ideas, pues lo consideraban superfluo, sino que produjo el efecto antagónico: se fomentó la disciplina alrededor del líder. Como consecuencia de esta suma de factores “el PP abandonó el liberalismo modernizador del periodo de Aznar y el PSOE renunció a la socialdemocracia moderada de la época de González. En cada caso se trataba de desandar el camino que habían emprendido sus anteriores líderes” (p. 242).

Obviamente, la crisis de PP y de PSOE se proyecta hacia el resto del sistema político. Al respecto, esa debilidad del bipartidismo fue aprovechada por el separatismo catalán para lanzar su órdago rupturista puesto que, como insiste Burns Marañon, “el secesionismo periférico arrecia cuando percibe que el poder político del Estado central es frágil y cuando circunstancias económicas adversas le permiten forjar una conciencia nacional reivindicativa en base a un discurso victimista. El gobierno que dirigía Mariano Rajoy en 2017 era el más débil, en términos de apoyos parlamentarios, de cuantos había tenido España desde la restauración de la democracia” (p. 17).

En definitiva, una obra de obligada lectura para entender las razones de la incertidumbre que prima hoy en España donde nada es producto del azar o de la casualidad. Burns reivindica el consenso como asidero para la recuperación nacional, un alegato sin duda alguna revolucionario.

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