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TRIBUNA

Hacia un partido de la nación

lunes 21 de mayo de 2018, 20:26h

El acto de Ciudadanos del pasado domingo confirma la coherencia de este partido: la creación de una gran plataforma para defender el principal bien común de todos los españoles, la nación. Digo coherencia, sí, porque algunos creen que es algo nuevo en el ideario del partido de Albert Rivera, pero es su principal seña de identidad. La coherencia entre sus palabras y sus acciones en la defensa de España es su mérito más sobresaliente. Resultan creíbles. La gran ventaja sobre los demás es su esfuerzo permanente para existir en un medio hostil y asilvestrado, casi enfermo, para entender una propuesta política sencilla y racional: la nación española es lo primero. La necesidad de la regeneración de las instituciones políticas, su otro afán primordial, ha sido llevada a cabo, casi en forma mimética de la conducta bíblica de Jonás, entrando en el vientre terrible y poderoso de una de las instituciones más pervertidas de la democracia española, la Generalidad de Cataluña, y han salido ilesos. Fortalecidos.

Yo escribí hace más de dos años un libro sobre Ciudadanos que no tenía mejor objetivo que mostrar ese signo de distinción, sin duda alguna, orteguiano; sí, nadie en la España contemporánea ha defendido la gran idea de Ortega y Gasset de crear un gran partido de la Nación como Ciudadadanos. Por eso, cuando contemplaba a Rivera en el acto del domingo esgrimiendo su mejor arma, la defensa de España, no podía dejar de recordar las preguntas y respuestas que estimularon mi investigación: ¿Cuál es la ventaja de Ciudadanos respecto a los otros partidos?, ¿cuáles son las grandes cuestiones sobre las que nos ha alumbrado? y ¿qué ha enseñado a los otros partidos? Las respuestas inmediatas están a la vista de todos. Son fácilmente comprobables: el trabajo bien hecho, la necesidad de un nuevo comienzo para terminar con la corrupción y la viabilidad de una nueva forma de hacer política.

Trabajo bien hecho, coraje político y coherencia democrática son algo más que cartas de presentación para una campaña electoral. Son los atributos principales percibidos fácilmente por millones de votantes que ya le han entregado a Ciudadanos su confianza. Y sus votos. En todo caso, siento y estudio que hay todavía algo más que confianza y respeto en los millones de observadores de Ciudadanos; creo que existe un verdadero entusiasmo, incluso en aquellos que nunca votarían a este partido, por quienes con un sencillo, casi poético, discurso han logrado entrar con brío no sólo en el Parlamento nacional sino también en las entrañas de tres comunidades clave para España: Andalucía, Madrid y Cataluña. El entusiasmo para un pueblo deprimido, desmoralizado desde el 23-M de 2004, es también algo más que una categoría política, se nos presenta como la oportunidad,

Ése es, en corto y por derecho, el gran mensaje que transmite un hombre joven, bien parecido y extraordinario comunicador. Nada menos que un líder político. Un líder. Millones de seres humanos, pobres y ricos, feos y guapos, altos y bajos, se sienten libres e iguales, alegres y felices, en fin, entusiasmados por el grito de Ciudadanos: “Soy español”. La reivindicación para todo el pueblo de la ciudadanía española es la esencia de Ciudadanos. Nada más y nada menos que por eso, por permitirnos ser españoles, Ciudadanos ya es determinante del devenir de nuestra democracia. La necesidad imperiosa de ser una realidad nacional, un partido que pone al Estado-nación por encima del propio partido, seduce a millones de españoles que solo quieren ser ciudadanos españoles respetados en la Unión Europea.

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    8080 | Pontevedresa - 21/05/2018 @ 22:14:56 (GMT+1)
    Sr. Maestre, creo que vd. se está convirtiendo más que en un filósofo a la hora de enjuiciar a Ciudadanos, en un fan, y no es lo mejor para apoyar a alguien el ser incondicional. Sin duda tendrán éxito en las próximas elecciones, pero aparte de ganar concursos de dialéctica hace falta no pedir hace unos meses que no se aplicara el 155 más que de forma light al igual que Sánchez, y ahora pedir que no deje de aplicarse y se haga con todo rigor. Bisoñez y gentes de aluvión, restos de tienta, que también se inventan no master sino carreras, o que apoyan la enorme corrupción en Andalucía. Pero póngase contento, el sector joven de mi familia, numerosísima, está entusiasmada con Ciudadanos, también ellos son bisoños muy bien preparados intelectualmente pero cándidos en lo político.

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